Sofía – Cap XXV

Salvador ha jugado sus cartas; y Sofía, su hermosa esposa, se alinea con sus perversas fantasías. Una escena de lo más lasciva y excitante se da en la penumbra de la habitación matrimonial de la joven pareja, debido al juego indebido que han puesto en práctica. Sin lugar a duda, el desquiciado esposo disfruta como pocas veces la entrega de su bella ninfa a esa parodia lujuriosa que raya en la infidelidad. Y lo más caótico y desconcertante es la aptitud con que la hermosa Sofía absorbe la escena, reaccionando de formas que le hacen suponer a Salvador que su mujer bien preferiría que no fuera él el asaltante de su cuerpo. Por lo demás, el misterio de las largas jornadas en el gimnasio de Sofía tiende a dilucidarse cuando Renato y Leonardo se ponen en contacto con Salvador con extrañas intenciones.

