Sofía – Cap XXXV

En el peligroso tablero de ambición y deseo que rodea al magnate Eustaquio Jarra, las piezas han comenzado a moverse de formas que Salvador nunca imaginó. Lo que comenzó como un fetiche privado —ver a su hermosa y «recatada» esposa Sofía entregarse al placer con otros hombres— está a punto de transformarse en una experiencia que desafiará los límites de su control. La enigmática y manipuladora Melisa Rivas, esposa de su jefe, ha tendido una red de la que Sofía no podrá escapar. Bajo la fachada de una tarde de compras, Melisa arrastra a Sofía a un probador exclusivo, un santuario de intimidad donde la tensión se puede cortar con un cuchillo. Mientras Salvador escucha a través de un programa espía, su pulso se acelera al imaginar las manos de la rubia recorriendo la piel de su mujer, midiendo cada curva exuberante y regalándole lencería tan mínima que apenas puede llamarse ropa. Pero el verdadero peligro acecha en la inminente fiesta de disfraces del señor Jarra. Melisa ha dejado clara la única regla: en ese evento, el anfitrión es quien manda, y Sofía debe estar dispuesta a «seguirlo en lo que sea». Entre susurros sobre fiestas pasadas que terminaron en excesos inolvidables, Sofía acepta el desafío. ¿Será esta la noche en que Sofía finalmente rompa sus últimas cadenas y se convierta en la mujer que Salvador tanto anhela y teme?

